Evaluación psicoeducativa

¿Se está preguntando por qué su hijo no está aprendiendo? ¿Los maestros están expresando preocupación de que su niño puede tener un problema de aprendizaje, trastorno por déficit de atención, o un problema socio-emocional en la escuela?

Como padre, es difícil ver la frustración de su hijo con el aprendizaje. El primer paso para ayudar a su niño a aprender es descubrir las posibles causas de sus dificultades. Ofrecemos una completa evaluación psicoeducativa para abordar las preocupaciones sobre el aprendizaje y el desarrollo.

Esta evaluación, mide dos áreas principales: inteligencia y aprovechamiento académico.

El funcionamiento intelectual se refiere a que se evaluará el CI o “IQ” del niño o adolescente y se comparará con la de una persona de su misma edad. Esta medida ayuda a determinar si existe algún problema específico de aprendizaje.

El componente de aprovechamiento cubre el nivel de dominio de las destrezas aprendidas en la escuela: Lectura, Escritura y Matemáticas. El propósito de esta evaluación es determinar posibles explicaciones para los comportamientos determinados de un niño o adolescente; en especial, si hay bajo aprovechamiento académico.


Uno de los temás de mayor preocupación en el desarrollo de nuestros hijos es el de su rendimiento escolar.  Esto es justificable por los temores que nos genera su porvenir o futuro profesional y económico.  Las causas del mal rendimiento escolar suelen ser múltiples.  Desde factores internos de tipo genético o la propia motivación del niño a acudir a clase, a situaciones en su entorno socio-cultural o el ambiente emocional de la familia. 

Es un problema complejo ya que cada niño es un caso peculiar con sus propios ritmos de aprendizaje, sus puntos fuertes y débiles.  Algunos necesitan más tiempo para integrar la información, otros son más rápidos. Los hay con serios problema para trabajar en actividades que requieren procesar información de forma secuencial (lectura, matemáticas…), mientras que otros las tienen cuando la información es presentada simultáneamente y dependen de la discriminación visual. 

Las Pruebas de habilidades cognitivas y académicas (Woodcock-Muñoz; Woodcock-Johnson, Batería III) son algunos de los instrumentos que nos ayudan a recoger la información necesaria para conocer las destrezas del niño o joven adolescente.  Descartar o confirmar Problemas Específicos de Aprendizaje, Trastornos por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad, Problemas Emocionales, u otros es el primer paso para ayudar a su hijo o hija a alcanzar su máximo potencial.